
Todos somos seres deseantes. Constantemente deseamos, vivimos deseando. Cuando nos enamoramos, deseamos ser deseados.
El deseo trae conflicto. Ese conflicto nos angustia, nos mueve pero no hace mal, siempre y cuando no nos desborde.
Un poco de conflicto es bueno para la vida. Lo contrario al conflicto es el aburrimiento, la paz. Todos creemos que lo que en realidad buscamos es paz, pero al contrario es lo que menos buscamos. Vivimos deseando lo que no tenemos y ¿una vez que lo tenemos, lo seguimos deseando?
Deseamos ansiosos comprarnos ese celular que esta buenisimo, del que todos hablan, ese que no te dejan comprar tus papas porque sale carísimo. Insistimos y una vez que lo tenemos el conflicto se termina y encontramos la felicidad. Pero despúes del conflicto y poco tiempo de felicidad viene el aburrimiento, la paz. Y necesitamos otra vez un nuevo deseo, un nuevo conflicto.
Deseamos a esa persona que se demuestra indiferente ante nosotros. No nos gusta lo fácil. Nos movemos, nos angustiamos. Luchamos a capa y espada llegar a esa persona y robarle el corazón. Pero como dije antes, cuando lo logramos sólo tenemos unos momentos de felicidad y vuelve el aburrimiento.
Si se desea lo que no se tiene ¿Lo seguimos deseando cuando lo tenemos?
Somos seres deseantes. Necesitamos conflictos. El conflicto es propio de la vida. La paz es propia de la muerte.
Un poco de conflicto es bueno para la vida. Lo contrario al conflicto es el aburrimiento, la paz. Todos creemos que lo que en realidad buscamos es paz, pero al contrario es lo que menos buscamos. Vivimos deseando lo que no tenemos y ¿una vez que lo tenemos, lo seguimos deseando?
Deseamos ansiosos comprarnos ese celular que esta buenisimo, del que todos hablan, ese que no te dejan comprar tus papas porque sale carísimo. Insistimos y una vez que lo tenemos el conflicto se termina y encontramos la felicidad. Pero despúes del conflicto y poco tiempo de felicidad viene el aburrimiento, la paz. Y necesitamos otra vez un nuevo deseo, un nuevo conflicto.
Deseamos a esa persona que se demuestra indiferente ante nosotros. No nos gusta lo fácil. Nos movemos, nos angustiamos. Luchamos a capa y espada llegar a esa persona y robarle el corazón. Pero como dije antes, cuando lo logramos sólo tenemos unos momentos de felicidad y vuelve el aburrimiento.
Si se desea lo que no se tiene ¿Lo seguimos deseando cuando lo tenemos?
Somos seres deseantes. Necesitamos conflictos. El conflicto es propio de la vida. La paz es propia de la muerte.
by Mica Martin