No me rindo al futuro que me vaticinan.Desde antes de nacer todos tenemos ya un camino armado. Una historia que nos esta esperando. Nacemos y ya tenemos identidad.
La familia siempre etiqueta al recién nacido: Este es el más cariñoso. Este es el más buenito. Este es un vago. Este otro es un atorrante. Ya desde que nacemos, somos alguien. Con nombre, apellido y un conjunto de cualidades que creemos tener, y tantas otras que pensamos no tenerlas.
Lo común sería que esas etiquetas nos queden marcadas para siempre. Pero la vida se trata de eso. De superarlas. Un día, el vago, el atorrante, se recibe de Médico y se casa felizmente. Y el que para los adultos resultaba ser alguien encamindo bajo lo que ellos querían, un día se revela y es. El chico creció siendo obediente, estudio ciencias políticas y un bendito día se dio cuenta que amaba la musica. ¿Y, que paso?
Doblar, la apuesta. Doblar cuando querramos en medio del camino. Torcer el Destino. Eso es en síntesis, ser uno mismo.
Micaela Martin.
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